Creo, firmemente, en el ser humano, cualquier ser humano.
Creo que, todavía, hay personas que se preocupa del vecino, del amigo, de la familia.
Creo que, todavía, hay personas que se preocupa por el desfavorecido, por el mendigo, por los inmigrantes.
Creo que, todavia, hay políticos que se preocupa por el pueblo.
Pero me preocupa esos que se creen el ombligo del mundo, esos que ven a un vecino en problemas y mira para otro lado, que no ayuda al amigo y se aleja de su familia.
Me preocupa esos que pasan por encima del desfavorecido, del mendigo, y sobretodo, del inmigrante.
Me preocupa ése político, que mira para su bolsillo, que está en política para enriquecerse, que no se preocupa por su pueblo y busca, por intereses partidista, la confrontación y no ayuda a solucionar los problemas generales de la nación.
En una sociedad donde vibra más un móvil que el corazón,es una sociedad perdida.
Comentarios
Publicar un comentario